Solo hay que ver la cara sonriente y de farol de la cúpula de la C.O.E., para discernir a quien va a beneficiar o a perjudicar esta nueva reforma laboral, sin entrar a leerla detenidamente. Si lo hacemos, caeremos en la cuenta de que hemos pasado del intercambio de miraditas y flitreos al de fluidos corporales por arte de birlibirloque.
Desde luego que viendo las nuevas medidas laborales anticrisis del gobierno entran ganas de echarse a temblar, ante lo que puede quedar por venir de este maridaje gobierno-empresarios, que tantos perjuicios va a acarrear para el trabajador, quien como siempre, será el destinatario de los platos rotos por otros.
Sin produndizar demasiado en su lectura, caeremos en la cuenta de que esta reforma deja a el trabajador desprotegido y privado de derechos sociales conseguidos tras muchos años de lucha, es más, pone en la mano del empresario la discreccionalidad absoluta a la hora de despedir o rebajar del sueldo a sus empleados, con un coste ínfimo.
No se si alguien creerá todavía que ligar el despido del trabajador a la perdida de ventas va a crear muchos empleos o que va a beneficiar a los a los trabajadores que una empresa pueda declararse en concurso sin autorización administrativa previa, pues puestos a aventurar, lo que ocurrirá posiblemente, es que aprovechando las nuevas ventajas, al igual que se ha ido aprovechando durante todo este tiempo la tan llevada crisis, para plantear concursos de acreedores ilusorios - por no decir ilegales-, muchos trabajadores más van a quedar desempleados. Las ventajas de esta reforma la van a aprovechar los empresarios únicamente en su propio beneficio y no en beneficio de la empresa, de la que por supuesto forman parte los trabajadores. No se si muchos habréis oído esa frase que tanto circula por la empresa privada de la que suele ser destinatario el trabajador: 'trata a la empresa como si fuese tuya', pero con lo que tenemos delante habrá que cambiarla por otra, símil a una que circula mucho por el mundo del rock and roll ('vive rápido para dejar un cadáver bonito'), que bien podría ser 'trabaja rápido y barato para quedar desempleado joven.
Nos están tocando vivir unos años difíciles, y con estas perspectivas creo que esta situación se va a prolongar aún más, a menos que el maridaje se rompa, cosa harto imposible, y el gobierno se decida a cobrarle a quien debería hacerlo, repercutiendo las pérdidas en los patrimonios de estos ricachones de traje, corbata y peinado perfecto.
La reforma no apunta a nada bueno, más que a seguir sumiendo cada vez a más familias en la incertidumbre de perder el puesto de trabajo y en la desesperación y la impotencia que produce la pérdida del mismo.
No se todavía las opciones o acciones que se plantean los Sindicatos más representativos ante tamaña agresión perpetrada, y no sabría, tampoco, valorar la respuesta que por parte de la masa trabajadora se puede dar a éstas, dada la situación de inoperatividad en que éstas Organizaciones se han colocado por propia dinámica, pero esta reforma merece una contestación a todos los niveles, pues da otra vuelta de tuerca, colocando aún más al trabajador bajo el yugo del empresario.



